Esta inolvidable fuente fue la primera que se construyó en Poza Rica cuando aun no era municipio; su edificación data de 1944. El paquete de “Obras Sociales” consistía en: el Cine Teatro Social, Mercado, Cooperativa, Escuela Articulo 123, Edificio Sindical y el Hospital de Zona. El Parquecito Municipal y “La Fuente de las Tortugas” fue una obra agregada a la edificación del Teatro Social, gracias al Arq. Arturo Hurtado y al Ing. José Manuel Rodalete, miembros del “Departamento Ingeniería Civil y Arquitectura” de Petróleos Mexicanos, quienes con tino le dieron uso al espacio céntrico del importante sitio de esparcimiento.
Después de los estudios, trazos topográficos y elaboración de planos, en la oficina de la superintendencia de Petróleos Mexicanos, el Ing. Jaime J. Merino organizaba los cuadros para iniciar un paquete de obras preexistente para los trabajadores, como fue su práctica; el Ing. Merino seleccionaba a los trabajadores para sus tareas, esto dio como resultado obras de excelente calidad.

Sobre el terreno de geometría irregular se marcaron tres jardines con andadores que convergían a un punto, en cuyo centro se edificó una fuente, constituyéndose ésta en la primera en Poza Rica. En uno de los andadores se instalaron dos bancas fijas de talavera con respaldo circular, estas fueron elaborados en piedra rústica de la llamada braza encontrados en la región, material que garantizó buena resistencia al uso y una vida útil larga.
Después se compró al Sr. Manuel Porcel Blanco los baldosines de cerámica. Era el español que tuvo un negocio de venta de materiales de construcción, como no tenia en existencia los mandó a comprar a Puebla; estas piezas son elaboradas a mano por artesanos. En el altiplano mexicano se conocen como talavera; de esta manera se presentó la tradición colonial en Poza Rica, fue el primer sello de esta bella época y al mismo tiempo engalanar aquel céntrico lugar de concurrencia cotidiana y paso casi obligado.
Con la instalación de estos bancos las personas podían descansar en el espacio público llamado plaza central; sobre el césped se sembraron varias plantas y pinos como adorno de los jardines, después se colocó una cerca perimetral de madera para confinar las áreas verdes; en la periferia del cine apostados poco a poco se instalaron los vendedores de aguas frescas de fruta, los torteros y quienes rentaban las historietas de comics, mas tarde los lustradores de calzado.
Cuando transcurría el año de 1950 esta plaza se remodeló todavez que era muy concurrida por los cinéfilos; se retiró el cercado de madera y se colocó otra de concreto, ésta forrada con baldosas de talavera con la clásica medida de once por once centímetros; en las pequeñas columnas se pusieron pequeños maceteros con el mismo acabado; se reubicó la fuente y construyó mas grande, se instalaron mas bancas y una torre de perforación a escala por donde salía el agua en forma de fuente, y así se convirtió en una plaza de concurrencia general.
En aquel tiempo los arboles de pino ya habían crecido y ofrecían bondadosamente una excelente sombra; enfrente lucia imponente el majestuoso Cine Teatro Social, inmueble ejecutado en estilo Art Decó con una hermosa marquesina luminosa que anunciaba las películas que se exhibían. Esta torre de perforación revestida de garzos todavía es añorada por los viejos pobladores, ojala se reinstalara en algún lugar.

Unos cuantos metros frene al edificio sindical otra discreta plaza se remodelaba en forma simultánea, una atractiva hasta bandera sobre un pequeño zócalo y cerco de concreto forrada de talavera, donde se refería el nombre del señor Gregorio L. González , armonizaba el embellecimiento en el corazón de la Colonia Obrera, ambas punto de concentración popular.
Varios arroyos cruzan la ciudad de Poza Rica conjuntamente con el río Cazones, y en aquellos años cuando el agua de esos cuerpos era cristalina salían muchas tortugas, cocodrilos pequeños y galápagos que eran atrapadas y posteriormente depositados dentro de la fuente, esto la volvió un atractivo y después se conocía como “La Fuente de las Tortugas”, así la llamaba la gente y así se convirtió en un punto de referencia, mas tarde en Icono de la naciente Poza Rica, después en ella se depositaron pequeños lagartos que pululaban en las colonias y tuvieron que poner una reja para que los niños no se acercaran, siendo un atractivo mayor.
En el año de 1984, se construyó una cafetería y se le quito un pedazo de jardín, después bajo una tibia oposición de algunas gentes fueran demolidas las bancas de talavera que eran unos de los pocos recuerdos de una época romántica de Poza Rica; en su lugar se colocó una guarnición perimetral a los jardines, cordón donde se sentaban los jubilados de Pemex; pasó el tiempo y el comercio desplazó el primer parque social de Poza Rica y con ello los vestigios históricos, dejando en el recuerdo o en el olvido de lo que ya se nos fue.
