Don Raúl Lara Mendoza

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Primer Presidente constitucional de Poza Rica

Por: Ing. José Luis Rodríguez Badillo.

En el año de 1950 nace en Poza Rica la efervescencia política por la razón de que por primera vez se elegirá a su presidente Municipal y al Diputado Local por el VI Distrito del naciente municipio 198 del estado de Veracruz; en aquellos tiempos se ponía a prueba la capacidad de los candidatos. Para poder aspirar, se necesitaba tener maneras y porte para persuadir a los votantes, empero, en 1952 año de la primer elección en esta ciudad la mujer aun no votaba, pero los comentarios conyugales eran determinantes. ¡Años aquellos!

Don Raúl fue hijo del matrimonio formado por la señora Francisca Mendoza Zamora y Gabriel Lara Cruz. Nació en Amatlán, joya de la Huasteca Veracruzana; vivió dentro del olor a gas y petróleo. Su papá fue trabajador de las compañías extranjeras, después emigró al puerto de Tampico donde trabajó como ruletero, con el tiempo llegó a ser líder de ese gremio, encargo que lo llevó a conquistar una regiduría dentro del cabildo porteño, redituándole una vasta experiencia en la administración municipal. Cuando llegó a la gubernatura tamaulipeca, en el año de 1925, el Lic. Emilio Portes Gil salió del estado para evitar represalias políticas. Así llegó a Poza Rica. Hizo carrera sindical y en 1946 fue secretario general de la Sección 30.   

Cuando terminaba su gestión como presidente del Consejo Municipal Francisco Lira Lara de 1951 a 52, lanzó la convocatoria para votar por el primer presidente municipal electo de Poza Rica. El PRI encabezó su formula con el Sr. Raúl Lara Mendoza, quien ya gozaba de prestigio, tuvo tareas sindicales que lo ponderó como buen candidato, al término de la contienda electoral salió favorecido, su campaña fue sencilla y de ardua integración de infraestructura carente en los rubros de su futura gestión en el novel municipio.

Con admirable vocación, Don Raúl Lara Mendoza se echó a cuestas hacer de Poza Rica una digna ciudad, supo aprovechar la mano amiga del Ing. Jaime J. Merino, superintendente del Distrito de Petróleos Mexicanos; diseñó un proyecto que logró dar los servicios indispensables para que operara la ciudad; Salubridad, escuelas, las vialidades: Lázaro Cárdenas, Jesús González Ortega, Central Poniente, sumó la construcción del Panteón Municipal que a la postre se llamó Santísima Trinidad, la cárcel y sus famosas “Julias”, organizó el mercado municipal y el comercio. Contó con el apoyo de su cabildo integrado por hombres comprometido y con el amor a Poza Rica por encima de todo, ¡si, de todo!

Fueron: Síndico Primero Lauro Rubio Quiroga, Sindico Segundo Gustavo Contreras Anaya, Regidor Primero Prof. Raúl Donato Rivera Valenzuela, Regidor Segundo Cipriano González, Regidor Tercero Leopoldo González Gómez y Regido Cuarto Gabino Cárdena

Contó siempre con el apoyo altruista de su esposa Señora Lucila B. de Lara, quien se encargo de los desayunos escolares bajo la rectoría del entonces llamado INPI, Instituto Nacional de protección a la infancia, además de extenuantes acciones en pro de la Cruz Roja, la edificación del Hospital Civil y apoyo a las mujeres, fue una dama sencilla, voluntaria con enorme empatía y acciones armoniosas.

Para esos mismos meses fue electo como diputado Don. Felipe Domínguez, quien también se suma a tramitar bienes en el pujante inicio del municipio, la tarea y el compromiso fueron grandes, sin aspavientos, imposiciones sindicales y acoso de terror, los petroleros tenían mística sindical, había persuasión de los candidatos, la clase obrera siempre participó por convicción, no hacía falta más, todo era por amor al terruño, no se pedían credenciales, no existía la militancia ímproba, nada, nada, ¡que años, amigos, que años!.

Hace ya varios años y esos cimientos que él forjó perduran. Ahora se cuenta con mayor presupuesto y la obra pública es insuficiente.

La urbanización con la que cuenta actualmente Poza Rica es la gran visión de este hombre que ha llegado a nuestros días. Ojala y volviera a vivir Don Raúl Lara y se volviera a postular, no habría votante alguno que el negara su simpatía, lo probó en su tiempo.

Después de terminar su encargo, por cierto exitoso, el partido le pidió, ¡!, le pidió ser candidato a Diputado Local, contienda que ganó de calle y siguió trabajando por la construcción de Poza Rica, su tierra adoptiva, edificando mucho de lo que tenemos actualmente. Un amplio sector de la población coincide en que Raúl Lara Mendoza ha sido uno de los mejores presidentes municipales en la historia de Poza Rica. Tal vez, el mejor.

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