La Gimnasia Olímpica

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Donde Jesús Zúñiga Durán dio a Poza Rica su época de Oro

La cumbre de logros deportivos que se dieron en los años dorados de Poza Rica sentía no tener fin, cualquier espacio fue suficiente para desahogar el entusiasmo de muchos jóvenes pozarricenses; y fue precisamente bajo las gradas del parque Merino en donde Don Ramón Martínez inició en 1956 la instrucción de la Gimnasia y su práctica, no lo detuvo contando únicamente con un juego de barras paralelas, que para él fue suficiente cuando existe el ánimo de desarrollar los músculos del cuerpo y avivar la mente.

Con un puñado de jóvenes que mostraron el gusto por esta disciplina realizó giras por Papantla, Tuxpan y Gutiérrez Zamora; el grupo lo integraron los fortachones gimnastas llamados: Armando Alarcón, Guillermo Flores, Vérulo Salazar, Fausto Cruz, Guillermo Tamse, Horacio Rodríguez “El Tortugo”, Salvador Aguilar, Arnulfo Mendoza, Rubén Portesilla, Cornelio Martínez, Pablo Leyton, Enrique Thompson, Agustín Gallardo, Arturo Cruz, Orlando Valdez y Roberto “El Bobby” Cárdenas Galindo, quienes se ganaron miles de aplausos en las numerosas demostraciones que realizaron en aquellos lugares, aunque muchos de ellos se retiraron pronto por falta de apoyo.

Después de la edificación de la cancha Bermúdez, se les otorgó a los gimnastas un mejor lugar, este fue bajo de las gradas de la misma cancha, junto a la cerca del jardinero central del parque Merino; ahí compitieron sus instrumentos para la gimnasia que incluía fierros para fisiculturismo, pero un día por motivos ajenos a la voluntad Don Ramón, este se separó de aquella actividad, entrando al relevo el joven Jesús Zúñiga Durán, discípulo muy avanzado y entusiasta de este deporte.

Don Jesús hombre de disciplina y ambición deportiva levantó la vista y divisa muy lejos, fijando así sus objetivos y metas; de inmediato visitó a sus compañeros y los persuadió de retomar a la gimnasia; tomando como magna premisa que la práctica y la competencia hacen a los campeones. Jesús Zúñiga solicitó apoyo al sindicato petrolero e inició una gira por varias ciudades, llega a Tampico, Tamaulipas y dio una exhibición en el legendario “Parque Méndez” de aquel puerto, días más tarde y de igual forma manera visita el pueblo de Juan Galindo, cuna de la electricidad en nuestro país y que se conoce como Necaxa, en donde se ganaron fervientes y merecidos aplausos, pero lo mejor, el reconocimiento por aquellas tierras..

Pronto la constancia, disciplina y deseos de gloria deportiva dieron los primeros frutos, una tarde en el improvisado gimnasio llegó Don José Martinez y le dice al sudoroso Jesús quien estaba en pleno entrenamiento, que en la ciudad de México se iba a celebrar los Juegos Nacionales en el Gimnasio Alemán, noticia que hurgó el entusiasmo Jesús Zúñiga muy alto, a los pocos día fue a la capital del país y se inscribió en la justa, reportándose con el Ing. Francisco José Álvarez, presidente de la Federación Nacional de Gimnasia, quien lo felicitó por su espíritu deportivo y le extendió todas el apoyo para su participación.

Desde aquel momento, Jesús Zúñiga consideró su primer reconocimiento, ser en la historia el primer gimnasta veracruzano en participar en un torneo, hecho que no pasó desapercibido por los organizadores, entregándole un reconocimiento al final del certamen, además logró: la medalla de 4° lugar en las especialidades de barra fija, el 4° en las barrasparalelas, el 5° en los anillos y el 1° lugar en salto de caballo, resultados que al sumarse lo colocaron en primer lugar general individual, escalando el podio en el espacio más alto, algo extraordinario para haber sido el primer torneo nacional, ¡esto sí que es orgullo¡.

Con esa cantidad de blasones Jesús Zúñiga regresó a Poza Rica con el ánimo por las nubes; con mayor ahínco reinició sus entrenamientos, el gimnasio se contagió de ese anhelo de triunfo que imperaba en ese improvisado gimnasio, el que atrajo muchos jóvenes en pos de ese deporte, otros para mirar las rutinas y secuencias que hace de la gimnasia un deporte muy particular, ocasionando aquel lugar fuera muy concurrido por gente que con el tiempo se volvieron aficionados.    

Un día se integró la señorita Dora Sánchez Hernández y pidió se le permitiera en ese lugar practicar gimnasia artística, quien por semanas día a día se presentaba con su atuendo a la rutina de los campeones, el entrenamiento y la buena dieta alimenticia, su presencia causaba especial sorpresa para los compañeros y los asistentes al gimnasio, causando afición por otras señorita que no se eximieron de un día practicar las rutinas artísticas bajo las indicaciones básicas de Dora, lo que causo encanto en mucho de ellas y satisfacción social y deportiva en Poza Rica, ya que la prensa daba noto de esto.   Dora Sánchez

En el año de 1960, Jesús Zúñiga Durán recibe la invitación para asistir al nacional de Gimnasia Olímpica en Tamaulipas en el gimnasio de Árbol Grande, destacando la presentación de Dora Sánchez, y con ello la gimnasta pozarricense se convirtió en la primera dama en representar al estado de Veracruz en esta especialidad, y logró un decoroso 2° lugar por equipos, anexando los logros de Manuel Españita Aguilar, Guadalupe Lara, Guadalupe Bravo, y Jorge Castellanos comandados por Zúñiga Durán, ya convertido en entrenador y promotor de este abnegado deporte.

Con tantos lauros era inminente que las autoridades reforzaran el apoyo a estos jóvenes que gozaron con justo mérito la nota de “Ocho Columnas” en los diarios locales. Con esos logros, al asumir Don Emilio Salgado Zubiaga a la Secretaria General de la Sección 30, fue el primero en aportar apoyo para uniformes y gastos de viajes, lo secundó el Ing. Luís Manuel Contreras Rodríguez, Superintendente del Distrito de Poza Rica de Petróleos mexicanos y les dio las facilidades para que pudieran asistir a las justa y exhibiciones, toda vez que la mayoría de ellos eran trabajadores de la empresa petrolera, los triunfos siguieron llegando por muchos años y Jesús tomó el proyecto de expandir la disciplina a las escuelas, se acercó a ellas y los alumnos respondieron en poca medida pero creció la membresía.

Con esta respuesta se fortaleció la idea de Jesús Zúñiga de organizar un torneo en Poza Rica, después de platicar con algunos promotores deportivos y Directores de escuelas en el año de 1967 se maduró la idea y se dio para adelante, el Ing. Luís Vázquez O´Farril, presidente municipal otorgó las facilidades y todo el apoyo para organizar el primer Torneo Municipal de Poza Rica, evento de gran resultado sobre la duela de la Cancha Bermúdez, entre porras, fallas, alegría y alguna que otra lagrima por las caídas y fallas, los niños disfrutaron entre, barra fija, argollas, barras paralelas y caballo, la búsqueda primordial en este torneo, era encontrar en los chiquillos el gusto por uno de los deportes más completos para desarrollar la habilidad, destreza y estad físico. ¡Había apoyos  y estímulos!

Fue la única vez que sobre la duela de la añorada cancha Bermúdez se instaló un equipo para la Gimnasia Olímpica, algunos equipos prestados, otros hechizos y los demás de Jesús Duran, le dieron a la duela una imagen de única, a pesar de la limitación, sobresalió la belleza simétrica de los aparatos sobre los tapetes y las áreas de manos libres. Algo grato de recordar, es el par de argollas que pendían de la estructura de la cúpula, en donde los niños denotaron su avance en esta sin igual disciplina, evento que al final fue un éxito sin precedente y jamás   igualado.

Pero al final una excelente labor siempre arroja un sublime producto, en el año de 1968 se llevó a cabo el torneo nacional de la categoría infantil en la bella ciudad de Jalapa, Veracruz, la niña pozarricense Irma Sánchez Hernández logró la gran hazaña de obtener la medalla de oro en salto de caballo representando al estado de Veracruz, inmenso honor al que aspira todo ciudadano, representar a su tierra natal, pero más es cuando se lleva la representación de su estado o más, el país.

La proeza de Irma Sánchez trascendió en Poza Rica y la región, esto fortaleció la práctica de la gimnasia bajo las gradas de la cancha, donde Jesús y sus colegas le dieron asistencia técnica a los que se adherían, los planes se multiplicaron y la promesa de Don Emilio Salgado Zubiaga y el Ing. Luís Vázquez O´Farril se dieron en favor de mejor apoyo. Mientras cada tarde los niños iniciaban sus rutinas con el ritual de vendarse las muñeca de las manos y a usar la brea para eliminar el sudor como sus ídolos.

Pero los políticos pensaban diferente, lo que se comprobó un mal día en que Don Richard les impidió el acceso, con gran dolor y tristeza le dijo que la cancha sería demolida en esos días, les aconsejaba que buscaran otro lugar, Jesús Zúñiga y los niños no entendían nada, pensaron que era una equivocación, la cara de dolor y desconsuelo invadió a todos, la gimnasia en Poza Rica empezaba sus mejores momentos  y su templó corría malos presagio. Jesús dejó atrás esto y buscos un lugar para reiniciar, jama encontró lo necesario y vino la desbandad de niños. Así, de esta forma se terminó uno de los deporte con mayo expectativas en Poza Rica, otra víctima de la atroz demolición de la Cancha Bermúdez, pero lo que es digno de recordar son los incuestionables proezas de Jesús Zúñiga Durán. ¡QEPD!

1.- La cancha Bermúdez, cuna de una inmensa cantidad de deportistas.

2.- El equipo de gimnasia de Poza Rica en 1960, al centro Jesús Zúñiga Durán

3.- Diploma otorgada a Jesús Zúñiga Duran por su excelsa demostración.

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